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martes, 27 de septiembre de 2011

El vacío

Después de un año de combinar dos trabajos y estudios -y aunque oficialmente no he recibido la nota final- he terminado el Master de Traducción Audiovisual. Al menos el proyecto final está entregado. Alea jacta est.


Ahora, ante mí, solo vacío. Sí, he aprendido muchísimas cosas, he conocido a gente interesante del ramo y creo que me he profesionalizado más pero, ¿ahora qué? ¿Qué pasa a partir de aquí?
Evidentemente uno no se convierte en traductor audiovisual de la noche a la mañana y lo sé porque me pasó lo mismo tras terminar el Postgrado de Traducción Literaria.

Me entristece no poder entrar de lleno en algo que ahora he descubierto me apasiona. No me malinterpretéis, me encanta traducir y oye, para ganarse la vida es tan lícito encargarse de un contrato mercantil como de un manual técnico, pero donde esté una película, ya sea mediante subtítulos o el doblaje, que se quite lo demás.

En fin, supongo que habrá que esperar, seguir enviando CVs e insistiendo. Cruzaremos los dedos.

viernes, 8 de julio de 2011

Bendito doblaje

El anuncio de que las Majors volverán a doblar al catalán, me ha recordado un par de pifias de doblaje que me hacen bastante gracia.

La verdad es que, hasta que no lo estudié en el Master de traducción audiovisual no fui realmente consciente de lo que supone doblar. Piensas que es traducir tal cual, adaptar un poco y poco más. Sin embargo, tiene mucha miga porque si quieres conservar la magia del cine, que el espectador realmente crea que ve la película en su idioma, tienes que prestar mucha atención a la sincronía y a la vocalización.

Una de las cosas más difíciles, al menos para mí, es la "traducción" de las temidas labiales y bilabiales.
Cuando los labios del actor se cierran para pronunciar una "m", una "b" o una "p", por ejemplo, debes encontrar palabras o expresiones en español que también las contengan. A veces, ambas lenguas coinciden, como en "apple" y "manzana" ("p" y "m") pero no siempre sucede así.

Otra dificultad es el gesto. No en todas las culturas hay los mismos gestos y aún menos para expresar lo mismo. Solo hay que pensar en la cultura italiana, y otras mediterráneas, en las que la gestualidad está muy arraigada. Estos gestos visuales también dan información y hay que trasladarlos a la traducción.

Un ejemplo es el consabido gesto de la "L" de los angloparlantes (su ridiculizante loser). Si un actor hace esto en pantalla y, no contento con eso, además también lo dice, habrá que buscar una palabra en español que sea un insulto y empiece por "l", ¿obvio, no? Pues en Papá canguro (Daddy Day Care, 2003) no lo fue tanto. Se dobló como "fracasados" y canta como una almeja. Lo veréis a partir del 01:20.




No sé, a mí se me ocurren por lo menos dos insultos con "l": lerdo y lelo.

Además no hay que olvidarse que, muchas veces, el espectador "culpa" al traductor cuando algo chirría aunque, en realidad, son muchas las personas que intervienen en el proceso de doblaje:


El texto que entrega el traductor de doblaje luego pasa a un adaptador (a veces son la misma persona, pero no es lo más habitual) y al director de doblaje. En estos dos pasos es posible que haya cambios de los que el traductor no sea consciente.

A pesar de todo esto, a veces se dan pifias como veréis en el fragmento de St. Elmo, punto de encuentro (St Elmo's Fire, 1985), a la que aún no le encuentro explicación (a partir del 00:13).



Sí, "love sucks" pero, en español, "el amor chupa" no significa nada. En todo caso, "el amor es un asco", "el amor es una mierda"... pero lo de chupar, mejor dejarlo para otra ocasión.

Evidentemente el proceso es mucho más complejo pero tampoco pretendo hacer un simposio :)
Y vosotros, ¿recordáis algún doblaje que os haya llamado la atención?

domingo, 2 de enero de 2011

Voces

Cerrad los ojos. Ahora escuchad a Robert de Niro en versión original. Es decir, el Robert de Niro de verdad. Seguid con los ojos cerrados. Ahora escuchad a Robert de Niro en castellano con la voz de Ricardo Solans. No es Robert de Niro, pero el personaje se expresa con una musicalidad conocida y un léxico y una gramática que nos resultan familiares.

Se ha escrito mucho a favor y en contra de una cosa tan inmaterial como el doblaje. De hecho, ahora está en boca de todos (valga la redundancia) por la políticamente correcta pero poco práctica ley del doblaje de películas en catalán.

En contra se argumenta que el doblaje entró en España (desde Barcelona) en época de Franco, que era un instrumento más de la censura y que estupidiza al personal porque no aprende idiomas a la vez que disfruta de la versión original, con todos los matices interpretativos de los actores. A favor, el hecho que no todo el mundo puede leer subtítulos a una velocidad bastante rápida para disfrutar de la película (gente mayor y niños, por no hablar de los ciegos que no dominan el coreano). Otros países también doblan (Francia, Alemania, Inglaterra...), pero, claro, solamente nos fijamos en los otros países cuando más nos interesa.


Como todo, unos y otros tienen razón. Todo el mundo tiene derecho a escoger si quiere ver (y escuchar) una película en versión original o en versión doblada. Pero... ¿alguien ha pensado que ver películas dobladas al catalán puede ayudar a la supervivencia de este idioma? El "control de calidad" del doblaje en catalán es muy estricto (no tanto como el doblaje en castellano, por cierto). Por lo tanto, se supone que el doblaje también puede servir para "practicar" idiomas, nuestro propio idioma. Pero, claro está, este es otro debate. ¿O no?

(adaptado de la revista Nexe)

* Para más información sobre el doblaje vale la pena visitar el blog de José María Gómez y, en particular, este post: http://jmgomezlocutor.wordpress.com/2010/09/28/informacion-sobre-doblaje-en-espana/