viernes, 30 de septiembre de 2011

Errores y horrores en el día del (tan necesario) traductor

Hoy, día del traductor (del que solo nos acordamos nosotros, evidentemente) es un buen día para ver lo que pasa cuando se echa mano de un traductor automático o no se revisa lo que se hace. Los traductores humanos no somos perfectos pero fiarse únicamente de las maquinitas puede traer problemas.

Encabezando el top 10 propongo el traductor de El Mundo. Aquí hay un pantallazo con tres frases que no tienen desperdicio. No se me ocurre qué variables le han introducido al programa para que traduzca "averiado" con "lost virginity", para empezar. Lo del "duro" tiene cierto pase si tenemos en cuenta los distintos significados de una palabra, algo muy difícil de discernir para un programa y en el caso de "puto amo", ha traducido en el mismo orden palabra por palabra, y ahí está el resultado:



El siguiente tiene que ver con una traducción automática no revisada. Alguien le dio al botoncito de traducir y debió de pensar que lo que le salía en pantalla era la traducción cuando, en realidad, el proceso había fallado. Tough luck!


El siguiente vuelve a ser más de lo mismo. Aquí teclearon directamente "vino", cuando puede ser un sustantivo (la bebida) o una forma del verbo "venir". El programa les proporcionó la segunda acecpión y así se quedó.


El siguiente es uno de mis preferidos: no sabía que la plancha era un "hierro chulo" :)


Y bueno, este último, ya no sé si se ha traducido automáticamente o lo ha hecho alguien (seguramente la sobrina de alguien que sabe inglés) diccionario en mano y sin fijarse en las palabras que cogía. "¿Entradas ya a la venta? Pues busco "entrada" y la primer acepción es "entrance", ¡ahí lo dejo! A ver, a ver, ¿cómo digo "sin colas"? Busco "cola" y lo primero que me sale es "tail", pues ale.


Reconozco que los traductores somos bastante tiquismiquis en lo que a malas traducciones y faltas de ortografía se refiere, pero es que hay algunas que son "de juzgado de guardia".

En definitiva, ¡felicidades, traductores, y a seguir en pie de guerra!

martes, 27 de septiembre de 2011

El vacío

Después de un año de combinar dos trabajos y estudios -y aunque oficialmente no he recibido la nota final- he terminado el Master de Traducción Audiovisual. Al menos el proyecto final está entregado. Alea jacta est.


Ahora, ante mí, solo vacío. Sí, he aprendido muchísimas cosas, he conocido a gente interesante del ramo y creo que me he profesionalizado más pero, ¿ahora qué? ¿Qué pasa a partir de aquí?
Evidentemente uno no se convierte en traductor audiovisual de la noche a la mañana y lo sé porque me pasó lo mismo tras terminar el Postgrado de Traducción Literaria.

Me entristece no poder entrar de lleno en algo que ahora he descubierto me apasiona. No me malinterpretéis, me encanta traducir y oye, para ganarse la vida es tan lícito encargarse de un contrato mercantil como de un manual técnico, pero donde esté una película, ya sea mediante subtítulos o el doblaje, que se quite lo demás.

En fin, supongo que habrá que esperar, seguir enviando CVs e insistiendo. Cruzaremos los dedos.

domingo, 24 de julio de 2011

El milagro de Internet

Muchas veces me pregunto cómo se las apañaba un traductor antes para hacer bien su trabajo. ¿Cómo contactaba con compañeros nativos para que le resolvieran dudas al momento, algo que ahora nos facilita Skype, por ejemplo, o un chat tipo msn?



¿Dónde acudía para comprobar referencias intertextuales que no encontraba a su alcance en una biblioteca local? Con lo fácil que es ahora buscarlo en Google o en youtube y obtener, además, los resultados al momento.


¿Cómo estaba en contacto con gente del gremio?



¿Y cómo podía mantenerse informado y al día de todo lo que sucedía a su alrededor?


La verdad es que yo no sabría qué hacer si esto pasase. Si ya me da un colapso cuando no me funciona internet, temo imaginar cómo sería mi trabajo sin todas estas herramientas. Ahora bien, tengo que reconocer que cuando cae la conexión, mi rendimiento aumenta exponencialmente. ¿Por qué será? :)

Y, a pesar de todo, estoy segura de que estos carteles serán algún día realmente vintage... A saber qué nos depara el futuro.

viernes, 8 de julio de 2011

Bendito doblaje

El anuncio de que las Majors volverán a doblar al catalán, me ha recordado un par de pifias de doblaje que me hacen bastante gracia.

La verdad es que, hasta que no lo estudié en el Master de traducción audiovisual no fui realmente consciente de lo que supone doblar. Piensas que es traducir tal cual, adaptar un poco y poco más. Sin embargo, tiene mucha miga porque si quieres conservar la magia del cine, que el espectador realmente crea que ve la película en su idioma, tienes que prestar mucha atención a la sincronía y a la vocalización.

Una de las cosas más difíciles, al menos para mí, es la "traducción" de las temidas labiales y bilabiales.
Cuando los labios del actor se cierran para pronunciar una "m", una "b" o una "p", por ejemplo, debes encontrar palabras o expresiones en español que también las contengan. A veces, ambas lenguas coinciden, como en "apple" y "manzana" ("p" y "m") pero no siempre sucede así.

Otra dificultad es el gesto. No en todas las culturas hay los mismos gestos y aún menos para expresar lo mismo. Solo hay que pensar en la cultura italiana, y otras mediterráneas, en las que la gestualidad está muy arraigada. Estos gestos visuales también dan información y hay que trasladarlos a la traducción.

Un ejemplo es el consabido gesto de la "L" de los angloparlantes (su ridiculizante loser). Si un actor hace esto en pantalla y, no contento con eso, además también lo dice, habrá que buscar una palabra en español que sea un insulto y empiece por "l", ¿obvio, no? Pues en Papá canguro (Daddy Day Care, 2003) no lo fue tanto. Se dobló como "fracasados" y canta como una almeja. Lo veréis a partir del 01:20.




No sé, a mí se me ocurren por lo menos dos insultos con "l": lerdo y lelo.

Además no hay que olvidarse que, muchas veces, el espectador "culpa" al traductor cuando algo chirría aunque, en realidad, son muchas las personas que intervienen en el proceso de doblaje:


El texto que entrega el traductor de doblaje luego pasa a un adaptador (a veces son la misma persona, pero no es lo más habitual) y al director de doblaje. En estos dos pasos es posible que haya cambios de los que el traductor no sea consciente.

A pesar de todo esto, a veces se dan pifias como veréis en el fragmento de St. Elmo, punto de encuentro (St Elmo's Fire, 1985), a la que aún no le encuentro explicación (a partir del 00:13).



Sí, "love sucks" pero, en español, "el amor chupa" no significa nada. En todo caso, "el amor es un asco", "el amor es una mierda"... pero lo de chupar, mejor dejarlo para otra ocasión.

Evidentemente el proceso es mucho más complejo pero tampoco pretendo hacer un simposio :)
Y vosotros, ¿recordáis algún doblaje que os haya llamado la atención?

sábado, 2 de abril de 2011

Traducción automática: FAIL

Como traductora, evidentemente me opongo a la traducción automática, si bien puede ser una herramienta útil para entender el significado (muy) general de un texto si no se domina el idioma.

Ahora bien, una cosa es traducir y la otra es hacer despropósitos como este:


Se trata del traductor en línea que ofrece El Mundo a través de Reverso.

En fin, no sé qué explicación encontrarle a esta "traducción"...

miércoles, 30 de marzo de 2011

Anuncio por palabras

ANUNCIO POR PALABRAS

Se busca un traductor
que sepa coser
que separe los hilos del texto, que lo desgarre amorosamente en trapos
que sepa bordar
que descubra los colores, los relieves, que cambie las agujas si hay hilos
gruesos y los hay fi nos, que recame, que enhebre, que deshebre y pesebre, que
dé pespuntes, encuentre el grado cero y en un pronto se enardezca y vuelva
a la calma cuando el tejido del texto lo exija.

Se busca un traductor
que no sólo borde sino también aborde lenguajes, códigos, señales, guiños,
cuerdas, broches, corchetes y pendientes.
Se busca un traductor que haya probado todos los transbordadores del
mundo incluso sin haberse movido de su casa.

Se busca un traductor que sepa abrir la puerta.

Se busca un traductor que confunda la palabra con el paladar.

Se busca un traductor que no se paralice y se mueva al ritmo de la lengua
que se mueve, que se mueve se mueve sin embargo se mueve, que sea capaz
de revolcarse y revolverse en las inmensas sábanas del lenguaje.

Se busca, ante todo, un traductor que reniegue de los dogmas, de los policías
del idioma.

Se busca un traductor, un errabundo. Se busca a Penélope o a Ulises.

Mario Merlino
octubre 23, 2001

viernes, 11 de marzo de 2011

Olvidados

Al descubrir en El Pais el cortometraje de A Ciegas, que ganó el Goya en 2007, he recordado lo afortunados que somos al poder ver. Es la misma sensación que cuando estás enfermo, que es cuando realmente valoras la salud...

Hace poco he empezado una asignatura en audiodescripción que me ha abierto los ojos en este sentido. ¿Qué sucede cuando todo el mundo habla de esa película tan buena pero que tú no puedes ver? Afortunadamente existe el perfil del audiodescriptor que, valga la redundancia, explica lo que no se ve. Porque una película es mucho más que los diálogos y lo que se escucha.

Aunque pueda parecer sencillo describir lo que pasa en una película, no lo es. ¿Dónde termina la descripción y empieza la opinión personal? ¿Cómo describir un gesto o una mirada? ¿Cómo explicar todo lo que quieres, y hacerlo de forma comprensible, entre los diálogos de los personajes?

Algunos ejemplos de audiodescripciones:


Es una lástima que tareas tan importantes como estas no salgan a la luz. ¿Quién se entera de los avances para la accesibilidad para ciegos y sordos? Y, no obstante, hay centros como el CESyA que se preocupan por hacer accesibles los productos audiovisuales, entre otros.
¿Ha salido publicado en algún sitio que las cadenas tienen que hacer accesibles el 90% de sus contenidos? Creo que no y, a pesar de todo, esa es la realidad. Ojalá, poco a poco, todos seamos un poco más conscientes de los demás...